El día de Navidad, durante la presentación de los anuncios de la campaña navideña de la cadena IBC, su despiadado Jefe Frank (Bill Murray), critica todas las propuestas que le hacen.
El quiere algo menos navideño, que sea más agresivo, impactante y salvaje. El pobre hombre que lo contradice acaba despedido, no tiene respeto por nadie, ni por las fechas que son.
Por la noche, solo en su despacho se le aparece un fantasma vestido de golfista al que dispara, pero no logra matarlo, se trata de Lou Haiwer, su ex-jefe muerto. Este le anuncia que va a recibir la visita de tres fantasmas.
Eso le hace llamar a una antigua novia, que al día siguiente aparece en el estudio de grabación.
Su jefe actual (Robert Michum) contrata a un hombre para que le ayude y le aligere de su trabajo. En ese momento empieza a tener alucinaciones, ve un ojo en su copa, un camarero ardiendo… Cuando sale del restaurante pide un taxi que conduce a lo loco, se trata del primer fantasma.
El taxímetro empieza a retroceder en años, hasta 1955. Le lleva hasta su antigua casa donde se ve viendo la televisión, en un ambiente familiar triste.